22 noviembre, 2005

Genesis

He creado un dios, un dios arcano, un dios... por supuesto divino. Ese Dios (ahora sí con mayúscula) ha creado al hombre, al universo, ha impuesto reglas y derechos; pecados y pecadores. He creado el Diablo (de entrada con mayúsculas), para rivalizarlo, para que este Dios(que merecería minúsculas) no se agrande, no se crea el dueño de todo, el gran emperador del mundo. Los he puesto, Dios y Diablo, juntos, no separados. No hay cielo ni infierno, hay un vasto nada por el cual se disputan territorio como perros enjaulados en la misma celda. Y se discuten, se discuten propiedades, propiedades que no existen o por las cuales no vale la pena discutir. Y dicen “el alma del hombre es mía” y el otro dice: “No, es mía” y emplean su eternidad tonta discutiendo. ¡Bizarros inmaduros! el alma del hombre es del hombre, si es que la tiene. El alma del hombre se la vendió a sí mismo y aunque quisiera entregarla no puede, no puede. Libre, libre. “¿Libre para qué?-pregunta el hombre con cara de extrañado. “Para todo”-respondo-“idiota, para todo”.
Pero insiste: “¿Y que hago?” Y respondo irritado “Haz, no preguntes, haz! Aprovecha la situación! ¿No ves a Dios y al Diablo disputando tu alma como leones disputando la hembra leona en celo? ¡Aprovéchate! Pide a cada uno lo que quieras, prometiéndole mentiras como que lo seguirás, como que cumplirás con sus leyes para luego burlarte y reírte de ellas.”
Pero temeroso el hombre indaga: “Pero ¿no me castigaran después?” E irritadísimo contesto: “Por supuesto, so idiota, ellos tienen el poder. Pero ¿qué importa? ¿de quien es tu alma? ¿a quien ha sido dada? Es tuya, entonces vete y disfruta, corretea por el bosque, escala la montaña, tirate clavados desde riscos, fornica toda mujer que se cruce en tu camino y si quieres aburrirte entonces inventa moral y leyes y olvídate de la diversión”
Pero desconfiado me atosiga: “Pero ¿todo eso no tendrá consecuencias?” Y sonriendo le respondo “Las consecuencias son las mismas que las causas. Es todo un ciclo. Dime, ¿que harás cuando llegues a mi estado? Por supuesto, inventaras un Dios, inventarás religiones y credos, y enseñanzas místicas y elegidos, y profetas y te aburrirás y dirás ¿para que carajo invente todo esto? Esto es una mierda. Así es como comenzarás a madurar. Y responde, en su última pregunta que esta autorizado, el hombre: “¿y todo eso para qué?” Y le respondo palmeándole la espalda “Pues para nada, para nada querido. Somos nada y a la nada vamos. Lo importante es divertirse en el medio”.
Entonces, haciendo su primera afirmación, el hombre feliz expresa: “¡Entonces ya se lo que haré! Escribiré un cuento, un relato, en ese relato yo era el que creaba a Dios y al Diablo, y todo era mentira, y yo podía divertirme a las anchas sin preocuparme de lo que pasaría después.”
Y así comenzó el cuento: “He creado un dios.....”(*)

(*)
Extraído de "Cronología de lo acontecido hasta hoy", pequeño proyecto de libro de cuentos y relatos de mi autoría.

3 comentarios:

circes dijo...

y si alguien te estuviera soñando a ti...?
Si ese alguien no te hubiera pensado , quien hubiera creado a Dios y el Diablo?
.....
Me da algo de miedo la respuesta....



( lindo homenaje a Borges...)

Bubulina dijo...

En el Principio el Hombre creó a dios a su imagen y semejanza...

Peregrino dijo...

Nietzsche vive...!!!