20 septiembre, 2006

El oficio de escritor 2: Inspiración

Tu mandato

Negarse a tu mandato
es rebeldía tonta.
Provocar el silencio
es condenarse,
atarse al fondo del mar sin oxígeno,
suicidarse sin dejar nota
y hasta sin quererlo.

Un café asciende al cerebro
mientras que ginebra desciende de la garganta.
- ¡Muerte! - gritabas desesperada,
y más palabras desaforadas salían perforando de tu boca.

Débil, por no hacerte caso,
cansado
de mil caminatas, huyendo de tí.
Imposible, marcapasos, tiegre ciego;
la necesitas
necesitas esa mierda
esa irracionalidad
esa perversidad.

Fastidiado
cedí a tu mandato
y empezé a escribir
este poema.

4 comentarios:

Paxzu dijo...

Qué pena ayer comente y vi mi comentario, hoy no está donde se fue mi comentario?


Feliz día de la primavera don!

Don físico dijo...

Ayer funcaba mal el blogger, lastima se perdio tu comment paxsu.
Feliz primavera para todos!!!

Paloma dijo...

Me gustó... tanta inspiración! Todo un proceso liberarse de un mandato y de aquello que surge en el momento menos esperado, no?
Feliz día de la primavera para vos también, estimado Don!

Don físico dijo...

paloma: Un gusto que ud. vuelva a pasar por aqui. Gracias por tu comentario y que viva la primavera!!