26 septiembre, 2006

Mujeres imposibles 3: Desdeñada, negada, perdida.

Triptico: Luces

1.
Luciernaga escondida, luz
¿donde estás? Te necesito.
Hombre débil, rencoroso,
animal te puse aparte, te desdeñe.
Yo me hice dueño de tus pensamientos
de tu lujuria innata.
Porque sí, yo, sí, fuí el que morí en la cruz
y no el otro, el falso.

Maté todas mis ilusiones, todas.
Mil veces me reí de nada
dolerme por dentro, la angustia
llorar.

Convoqué angeles místicos que
en realidad, eran fantasmas.
Y les grité fuerte ¡No!, violento, les odio.
Pero no retrocedieron, no empalidecieron
como yo, iba a hacer, a morir.
Pero antes un beso, uno solo como siempre
y después me voy.


2.
Como brillé, esperanza, antes de perder
toda poesía, todo baldío.
Como lloré, palabra preferida, acción.
Como la quise sin que supiera,
como me negué, estúpido.
¿Como lo hice?
Brillar, desaparecer y nada.


3.
Escandalo la bestia
la bestia me quería, comerme.
Entonces huí, corrí.
Miré el tren, miré la gente en el tren.
Grité (como me gusta), nadie.
Volví, pero ya era tarde, siempre lo fue.
La ví, pero no, no era ella.
Entonces canté
¡Aleluya!
Canté mi dolor
y me dormí sobre las vías.

4 comentarios:

Lucy in the Sky dijo...

Hermosa poesía, Don Físico... ¿Por qué será que los que tenemos un alma poeta siempre buscamos el imposible?

Don físico dijo...

Lucy:
Lo imposible es el motor de nuestra inspiración de poetas ya que somos ambiciosos e idealistas y además tenemos un poco alma de niños y nos preguntamos ¿porqué eso es imposible? Pregunta invariablemente seguida por un casi caprichoso: yo quiero, yo deseo.
En esta poesía el caso es de un imposible autoimpuesto, algo que se tenía al alcance pero que uno se negó a sí mismo; demostrando también que a veces las cosas imposibles las construye uno mismo. Beso.

circes dijo...

Estimado sergio: leyendo esta lluvia de poemas primaverales, vengo a descubrir otra fasceta suya, con mucho arrebato y pasión!!!
pero que no dejan de ser sutiles...
La mujer que inspira estos versos debería leerlo.

Paloma dijo...

¿Me dejás jugar con tus palabras?
Hombre débil que se reconoce necesitado, que muere en la cruz por amor, que por querer poseer destruye las propias ilusiones. Hombre al que lo salva el ser besado, hombre que recobra la esperanza...
Alégrate! el tren sigue pasando y ella un día estará ahí y lo mejor será que no tendrás que huir.
Don querido ¿a vos también "te maldijo el oriental" del Commentor?