19 junio, 2007

El porque no me atrevo

Escuchándola en la habitación

Él, pareció escucharla atentamente, pero estaba pensando en otra cosa, no podía evitarlo. Pensaba como era posible estar tan hipnotizado por esa belleza. Se preguntaba qué es lo que le provocaba tanta fascinación, pero en realidad ya lo sabía. Sabía pero no podía racionalizarlo.
“Es instinto puro”- reflexionaba para sí mismo. Pero también eso le parecía una mentira. Sentía que había algo fundamental en esa hermosura de las curvas de sus tetas, en esa sinuosidad que se producía justo en sus caderas. Algo, quizás matemático, perfecto.
“Armas de seducción” – y se sonrió de su pensamiento. Sí, armas, sí, pero ¿para matar a quién? A él, por supuesto, y al próximo que llegara seguramente. Si este era su trabajo, su forma de vivir y de ganarse el pan. Pero, a pesar de todo, él la sentía tan suya, tan íntima. Si es que hacía poco se habían besado y sintió esa boca como si la hubiera probado mil veces pero al mismo tiempo nueva.
“¿Por qué el sabor de su boca, de la boca de las mujeres es tan dulce? Es un azúcar a la cual ningún diabético se niega. Todos somos hipoglucémicos de bocas”. Y nuevamente se sonrió, mostrando amplia y francamente a la puta, que estaba fumando pero también le respondió con una sonrisa que revelaba sus dientes manchados por la nicotina. Y a él le dieron ganas de besarla de nuevo, pero se contuvo, ya su tiempo había pasado. Cuantas ganas le dieron de cambiarlo todo, de que con un solo beso convencerla de que venga a vivir con él, ya verían después se llevaban bien o no. De repente, todo cambió, se volvió oscuridad, tristeza, frustración y depresión. Ella nunca podría ser suya, ni de nadie para ser exactos. Tampoco es que era libre, libre para marcharse o libre para decidir ser de nadie. Simplemente era así su destino. Así es que se levantó de su silla, agarró el saco, se lo puso y dijo:
- Bueno, nos vemos Carla, el viernes que viene vengo de vuelta para juntar lo recaudado y hacer la repartija.
- Ok, hasta el viernes Don Juan.
- Adiós.

6 comentarios:

GaMe dijo...

Disfrute hasta el final...
que me mató.

Besos.

Carlos dijo...

Muy buen blog, le felicito. Tal vez le interese el Libro virtual Seductiva Mente. La seducción es un juego de la mente. Así que juega con tu mente... y con la de los demás.

Puedes bajarlo en
http://perso.wanadoo.es/ddragon/seductivamente.zip

Link interesante sobre seducción en
http://www.personal.able.es/cm.perez/estsexo.htm

y lista de correo en
http://es.groups.yahoo.com/group/elartedelaseduccion/

Un saludo

Gabu dijo...

Tal vez de manera demasiado ilusa creo que sólo el amor es más fuerte que el instinto...A la vez que el instinto se alimenta del amor...
Lo que nos suele erotizar se abre como un abanico ilimitado a los excesos...

P.D.:Todo instinto ó voluntad por bueno ó malo que sea ansía liberarse,más aún sabiendo que el destino acontece con su complicidad silenciosa...Hay una frase de NIETZSCHE que me fascina y dice:"En el mar del amor debe estar ahogado todo instinto de restitución..."

BESOS...

(sic) GPHRZVXR
(sic) QJPADLQV
*-*CADA VEZ MAS COMPLICADA VIENE LA FUCKING VERIFICACION*-*

Patto dijo...

Elevación testicular vaporosa infantiloide alias calentura.

Don físico dijo...

GaMe: Disparo y mato.

carlos: Bienvenido al blog, muchas gracias por tus halagos. Voy a seguir con tus recomendaciones.

Gabu: El amor le gana al instinto sin ninguna duda, pero que lindo es a veces darle rienda suelta al instinto.

patto: Sono medio censura su comentario.

angeldreams dijo...

...claro donfi, es que tu sí sabes escuchar.




Pdta: :D