04 julio, 2007

Tiempo y arena

Caminando, tiempo y arena me acecharon como siempre detrás, a mis espaldas. Sonidos escuchaba , no sé si imaginarios o reales. Paranoico me volteé y miré pero ya se había escapado. Maldita es la alarma que llevaba colgada al cuello, cronómetro de mis pasos y taquímetro de mi vida. Con la velocidad que llevaba casi atropello a alguien, pero debió ser un sensación falsa o un fantasma, porque no se quejó. Entonces volví sobre mis pasos, buscándolo en cada baldosa, en cada mata de césped y en cada alfiler caído junto al cordón. Levantando apenas la mirada observé la botella ígnea que se acodaba en el palier de mi edificio, acompañada por dos o tres punks rotosos y mugrientos tirados que no conocían la palabra ducha. Tiempo y principalmente arena estaban acumulados en esa vereda, junto a la construcción aleatoria de bloques de cemento y triángulos de hierro negro. Pasaban y hacían su asado matutino los obreros de cara de choripán y vino barato de tetrabrik. Cerveza mediante me incline hacia ellos y puede ver sus arrugas y sus ojos esperanzados pero cansados. La arena me recordaba a la playa caribeña donde gustosos, estas bestias cuello de toro, podrían reposar y jugar a las cornadas. Justamente rojo sangre es el color que le faltaba calle, me hartaba el gris y el marrón arena, y seguía atosigado por el tiempo que me corría en mi reloj pulsera plateado metálico brillante.

Putas, eran el colorido festival frente a la iglesia Sagrado Corazón de satanás, mis preferidas chicas de la noche (¿O era de día en la plaza San Bernardino de España esquina la locura?). Aparté mi lujuria, sediento, y el pucho de mi boca casi extinto y desee verde marrón de marihuana, precisamente como la que fumaban mis vecinos al atardecer rosado y caliente de mi pija, que ya me llevaba de vuelta a la esquina. Poco después mi árabe café negro chocolate se derretía en mi cama, y amarillo de placer me abalancé al encuentro de su dorada cabellera. Hedía, en el momento, olor a jazmines en mi cuerpo pero en el suyo hermoso sudor sucio transparente. Atravesé dolor, himen puerto, y metido en el bolsillo del colectivo estaba el boleto a mí mismo, pero ya había estado ahí y por favor nunca regresar.

No quería volver a ver tiempo y arena, pero se me acercaron y me besaron rouge violeta de muerte y eso fue el fin. Les di gracias y me acosté vertical en el ataúd de piano blanco y John Lennon tocó la 5ta. de Mozart y eso fue el principio. La luna me guiño y me dormí, pero antes le saqué la lengua y ella me entendió, cómplice brumoso. Pensé, en conclusión, que finalmente todo fue muy bien, como esperaba que fuera hoy, pero pensaba repetirlo mañana a las cinco en punto con taza de té en mano esta vez. (Infaltable señores).

Virus - "Hay que salir del agujero interior"

8 comentarios:

Ary dijo...

Toda una invertida inversión, al principio naufraga un poco, pero al final levanta.

GaMe dijo...

UHHH QUE PACHO???
La fiera encontró la llave parece...
Delirio y lascivia cuasi vesánicos.
Bye wild physicist.

Patto dijo...

Tiene unas imágenes re grosas, pero no entendí el significado general (si es que hay uno)
Tal vez necesite un café.

Nosotras mismas dijo...

Dicen que donde se ha sido feliz no hay que regresar. Pero casi es peor regresar donde has sido infeliz.

Lucy in the Sky dijo...

Me encantaron las imágenes de tu relato, especialmente "el taquímetro de mi vida", ese que nos hace tic tac mientras corremos sin mirar a los lados y los segundos se nos escapan como granos de arena entre los dedos.

Pater Noster dijo...

todo intensamente creible en el mundo de la pachequez

Gabu dijo...

POR DIOSSSSSSSSSSSSSSSS!!!
Lo lograste!
Me taladraste la cabeza...

Uffffffff!

P.D.:Ni té,ni café!
Un JACK DANIELS DOBLE!
¡YA!

LE DEJO MUCHOS BESOS(guardelos porque no sé si sobrevivo a esto,eh?!)

Don físico dijo...

Ary: ¿Naufraga un poco al principio? Como dice la canción:
"Ciudad de brujas y de asfalto
Un puerto sin salida al mar!
Si navegar es tan preciso
Hoy voy a sentarme en el bar
A viajar,(naufragar!)
Perdiendo el tiempo, perdiendo el tiempo
Yo voy a viajar"

Game: Welcome to my wild side!

Patto: Gracias por eso de las imagenes grosas.

nosotras mismas: No se puede regresar a nada, pero se puede pasar por el mismo lugar a ver que onda.

lucy in the sky: El problema del taquímetro de la vida es que no le podemos decir al taxista que nos baje acá nomás.

pater noster: No sé que es pachequez, pero suena bien.

gabu: ¡Lo logré! ¿Donde quiere los remaches? La empresa no se responsabiliza por la poca habilidad manual de sus operarios.