24 abril, 2008

Justificación

- Porque el monstruo más importante es el monstruo interior -volvió a aseverar en un tono misterioso -Necesito que entiendas esto antes de poder continuar, para que comprendas cabalmente el sentido de lo que digo.
Su interlocutor no pareciõ inmutarse, simplemente esperõ que él continuase su perorata que intuía que iba a ser larga; sin embargo daba la impresión de no importarle.
- Supongo que todos queremos nos entiendan, que nos comprendan, que nos contengan y nos escuchen sin reproches y nos consuelen por nuestras luchas perdidas , por nuestra frustración ante este mundo (valga la redundancia) tan frustrante, tan amargo en donde la mayoría del tiempo uno solo es un número, una cara que el otro ve muy circunstancialmente pero que no percibe, una voz que escucha para atenderle la petición y luego "gracias por su compra y que tenga un buen día. Pase el que sigue." y entonces sigue el próximo y es lo mismo repetido infinitud de veces, tal cual un modelo calcado de alguna publicidad mala pero que pegó en el público el jingle y ahora se escucha en silbidos y ringtones y backtones y mepetres e Ipods y donde carajo haya sonido. Misma variaciones para la misma escena diabólica, chiste malo de Dios pero que teóricamente hace reír a no sé quien porque yo en las calles no veo a nadie realmente feliz, y si imaginariamente pasamos de la calle a una escena en el hogar, donde se supone que es el lugar de descanso, pero no, no, el señor tenía que ponerse los patines , atender los chicos y mientras tanto ayudarme con las papas que tengo que preparar la cena y no ves que es la hora que es! No ves! ...
- Y todo lo que únicamente necesita es quizás, no necesariamente ser feliz, uno ya sabe que la felicidad no existe. Uno necesita desahogarse, pero no, no encuentra a nadie.Uno vive rodeado de lo que, de hecho, le provocan a uno la necesidad de desahogo; y ni hablar con ellos de tus problemas porque empiezan con "sus" maneras de arreglar tus problemas, y te retan, y te hacen sentir un tarado, un retrasado y/o un inmaduro y acabás con más problemas de los que empezaste (suspira)
- Por eso me alegra de encontrarte a vos, de que vos estés acá y que te pueda contar todo, absolutamente todo de pe a pa, en el tono de voz que quiero y si grito no impora, y si gimoteo entre lágrimas de desesperación tampoco importa. Yo sé que vos no me vas a juzgar y que aún ahora mismo sin que te haya contado nada ya me entendes y ese es un alivio y no sabes que bueno que es eso y es como que si al final no necesitara contarte todo y al mismo tiempo lo necesito y veo que esta oportunidad es perfecta y sino cuando voy a volver a tener una oportunidad como esta. No sé, no tengo idea, ni tampoco me importa, porque esta oportunidad no me la pienso perder , así que para que me voy a poner a especular en próximas oportunidades cuando es un asunto que quizás ni siquiera vos sepas. ¿No?
Ante esta pregunta directa su interlocutor no dijo nada, simplemente enarcó las cejas, movió un poco los brazos y las piernas, se distrajo un momento con un objeto brillante en la pared y volvió a mirarlo en lo que parecía una obvia actitud expectante. Casi se podía adivinar que ante la próxima pausa lo único que haría su interlocutor es lo mismo. Esta pausa, fue de algunos segundos, segundos que parecieron desvanecerse tan fãcilmente a como se van los estambres de una flor de diente de león cuando alguien sopla hacia ellos. Soplar, tomar aire de vuelta, parecía es lo que estaba haciendo él, como una manera de hacer ejercicio, una concentración en un punto pero en un punto infinito de la carretera, el punto donde finalmente se unen las lĩneas paralelas.
- Y vuelvo a repetirte la importancia de saber que el monstruo interior, o como lo llaman otros, "nuestros demonios", es aquel que debemos destruir. Todos lo sabemos de alguna manera pero el tema es que nadie se quiere hacer cargo y eso se entiende y es obvio pero no quita el problema. Es como tener una mosca molesta en casa y conformarse con haberla espantado de la mesa a la parerd, o de la cocina a otro ambiente. Nadie se decide, como hice yo, a tratar de matar el monstruo interno. Porque matar al monstruo interno implica sacarse de encima todos los miedos y da terror. Uno apela al instinto de autodefensa y ahí perdiste. Uno se defiende porque el monstruo interior es parte de uno y sacarselo es como sacarse un brazo o una pierna. Ahora entiendo cuando Jesus decía "si tu mano peca ve y cortala porque es mejor entrar al reino de los cielos manco qu ir de cuerpo completo a los terribles sufrimientos del averno" o algo así; y yo siempre agrego con otra famosa frase de Jesus, final de muchos de sus parabolas, que dice "y será fuego y crujir de dientes" Amén.
Con el "Amén" su interlocutor pareció abrir los ojos, tan solo un poco. Ese detalle no pasó desapercibido y movido finalmente por la curiosidad le preguntó:
- ¿Y vos que pensas a todo esto?
A lo cual escuchó:
- Gu...gu...
Y luego su interlocutor se puso a llorar, gritando sonidos inentendibles y un fuerte olor llenó la habitación. Entonces alzando la voz, él, que tanto quería decir, no dijo otra cosa que:
- ¡Queridaaaaaaaaaaaa, vení que hay que cambiarle los pañales al nene de vuelta!

18 abril, 2008

De como me tiene Río


Y bueh, es la abstinencia vistesssssssssssssssss

05 abril, 2008

Não falo

Estoy en Río, não posteo. Vivir es uma festa.