24 febrero, 2009

"Piezas de telarañas" - Intermezzo

-A ver.. ¿Cuál es tu problema?-me dijo Cecilia
-Pero, tarada, cuantas veces tengo que decirlo…volvé al capítulo ocho y léelo ahí!! - le respondí agriado
-Mirá, a mi no me vengas con boludeces, eso dejalo para los demás. Además…. ¿era realmente linda chica?
- No, si iba a ser fea, como va ser...-la fulminé con la mirada.
-¿Que edad tenía ?
-¿Que importa eso realmente? ¿No era que para el amor no había edad?
-El otro día no me dijiste eso ¿En que quedamos?
-Cállate y escuchá:
Ella tenía el fuego sagrado y eso era realmente admirable. Su amor quemaba, ardía terrible, chisporroteaba furioso. Moin femme lion, rouge cabeux, moin beutiful femme fatale, moin perdición. Como ardía por dios, no podía apartar mis ojos hipnotizados de esa fogata. Si yo pudiese prenderme fuego como ella, pero no, yo era frío y calculador. Yo soñaba con estadios espirituales más elevados mientras que mi propio estado era deplorable. Yo era barro, limo en el que se podrían revolcar las bestias y los cerdos más inmundos y sentirse a sus anchas. No sé que podía ver ella en ese limo, que belleza le parecía percibir. Tendría la vista deformada, sería miope. ¿Belleza en qué? Quizás en mi capacidad latente de evolucionar, quizás eso es lo único bueno que se puede decir de mí. Lástima que era inútil, no utilizaría esa ventaja. Siempre sería un cobarde. Andrea tenía razón, nunca aprendería a volar. Fue eso lo que pensé cuando tomaba ese vaso de agua.
-Entonces todo se resume a eso, a Andrea, al capítulo diez.
-Ja, ja, ja, ja. Que inocente, me encantás. Vos pretendes que resuma toda mi vida en una sola sentencia: “Sí, ella fue la culpable”. Pero ¿vos te haces la estúpida o que? te olvidas de María, te olvidas de Ana, te olvidas de mi vieja, te olvidas de todas la mujeres me quise coger y no pude, incluida, obviamente, vos misma.
-No hablemos de ese tema, ya leí el capítulo dos.
-¿A sí? ¿Y te gustó? Seguro que sí. Tengo más material igual en mi pieza esperando a ser develado. ¿Querés venir a verlo? Quizás también quieras usar las botas y el látigo de cuero que tengo guardados para las ocasiones especiales, o quieras en cambio que yo los use…hay de todo en el camino del señor.
-¿No te parece que esto del acoso no te lleva a nada?
-¿A la nada? ¿Qué es la nada? Yo te diré lo que es la nada…los pensamientos de un cerebro después de muerto el cuerpo que lo sostenía, eso es la nada. Lo demás es todo lleno, espacio lleno, habitación llena, botella vacía…llena. No hay vacío completo, el único vacío es el de la muerte.
-¿Te parece?
-Sí, por supuesto que sí, ¿o porqué crees que la odio tanto?
-Miedo a lo desconocido.
-Miedo a lo conocido e inevitable, soy mal perdedor y es la única batalla que no se puede ganar.
-Depende como la enfrentes.
-No me vengas con divagaciones filosóficas, sabés de lo que hablo.
-Sé que deberías aceptar lo inevitable.
-Sé que Dios no da chance.
-Y después decís que yo soy dark.
-Yo te dije que el discípulo había superado al maestro y vos no me quisiste creer.
-Sí tenés razón, algunos preferimos crecer en vez de quedarnos estancados.
-Mirá vos, ahora me habla de vuelta en forma indirecta e irónica, la señorita, que bonito.
-Me voy.
-¡Andate, andate, y la próxima trae lemon pie! ¡Amargada!

19 febrero, 2009

"Piezas de telarañas" - Capítulo 2

Ceci y yo estábamos en la cama y a pesar de las evidentes arrugas en sus mejillas y alrededor de los ojos se la veía atractiva con ese maquillaje verde y violeta. Le acaricio las tetas colgantes, como si tuviera todavía sensibilidad en ellas. Ella sonrió, una sonrisa enorme. Le besé el cuello con manchas y lunares. Ella solita se bajo la chabomba, abajo el pelo púbico seguía morocho, resistente a las canas. Ese pelo púbico era adorable, le pasé la mano por arriba rozando apenas, como si fuera un osito de peluche al cual no queremos gastar, pero no podemos evitar el gesto de la caricia. Después le besé la pancita, justo arriba del ombligo y después justo abajo. Eso siempre les gustaba a todas, ella se rió suavemente con risa cómplice. Después procedí a la acción y abrí el frasco de vaselina, me puse un buen toco en la palma de la mano izquierda y le llené bien la vagina. Ahora si estaba lubricada, yo gracias al viagra tenía una erección aceptable y entonces se la metí. Recordando que ella era lesbiana, le deje que me besara mis recién operados pechos….
-Aaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!!!!!!!!!!
Desperté sobresaltado. Me miré los calzoncillos y efectivamente estaban mojados otra vez. "Mierda", grité a la habitación vacía. Me fui a duchar al baño y cambiarme. Después de estar un rato, salir, secarme, me tranquilicé un poco aunque el corazón me parecía salir por la boca. Recordando justamente lo que me había dicho la protagonista de mi sueño, pensé que era tiempo de actuar y descolgando el teléfono, marqué el nro.
-Hola Ceci…

11 febrero, 2009

"Piezas de telarañas" - Capítulo 1

Fue entonces cuando conocí a Ceci, pero no, si ya la conocía antes. Ceci era extraña, cuando venía primero saludaba a todos los otros pacientes y recién después a mí. Se podría decir que finalmente se sentaba conmigo como con resignación, que para ella si yo no estuviese y se pudiera sentar con los demás locos se hubiese sentido re feliz entre ellos, manteniendo discusiones filosóficas como si tiene sentido ser feliz (gran contradicción, ya que ella lo estaría siendo). Ceci, venia todos los días o lo que le daba el cuero. Traía al loquero cosas extravagantes como tarta de frambuesa y hasta se animaba a reciclar una caja de jugo Cepita para traerme un poco de cerveza Guinness. Sí, solamente le faltaba el prendedor del trébol, la falda escocesa y estaría completo el cuadro celta, salvo por el detalle que ella era en realidad descendiente de portugueses y que no sabía ni podía pronunciar “Draid Gog” ("Dragón Rojo" en idioma galés) a la perfección como yo lo hacía.
Porque tenía que aguantarme esta pesada, ni yo lo sabía. Solo era parte de la rutina. Siempre fui amante de las cosas estructuradas, aunque nunca me imaginé que alguna vez unas circunstancias me llevaran a odiarlas. Viene acá, voy a tener que contarle del negro que el otro día se fue, y se fue de verdad, Sra., créame, esta vez no estoy delirando. Creo que ese es mi problema, nunca estoy delirando, nunca ni me atreví a delirar ni un poquito.
.....
-Se suicidó-sentencié.
-¿Cómo?-me dijo mirándome extrañada Cecilia.
-Que se suicidó.
-Pero...
- Te digo que se suicidó, como nos suicidamos todos los viejos de 80 y pico de años. Y no te digo que se metió una bala al cerebro, a nosotros no nos da el cuero para una Colt o para una Smith-Wesson y ni nos interesa. Tampoco con pastillitas, si vivimos en base a ellas, es gracioso, con sus colores podríamos pintarnos la cara de payasos, algo patético. Ya no hay veneno que nos haga efecto, hasta ese punto hemos trasvasado los límites de lo normal. Te digo que se suicidó como nos suicidamos todos los viejos, se dejo ir. Creo que al fin al cabo eso es lo que hacemos todos, nos dejamos ir.
Cecilia me miró sin decir nada
- Porque si pensas, es re loco te digo en serio, vivir una vida de 80 años. Pensá en Alejandro Magno, ejemplo típico, o Jesús que se murió a los 33 crucificado, pero todos sabemos que mucho más no podría haber aguantado, si no se moría crucificado por revoltoso, entonces seguro se moría ahí nomás de alguna infección boluda, o de sífilis contagiada por María Magdalena; porque a Jesús, ojo que le gustaba la fiesta, si así lo dice la misma biblia.
-Y eso que tiene que ver, eran otras épocas….
Épocas más naturales, vivir 80 es en contra de la naturaleza y el precio que pagamos es
este. Ojo, no te digo que no esta bueno, está interesante, de un punto de vista egoísta, se
pueden ver más cosas y se pueden planear más cosas que antes no.
-¿Qué? ¿Vos querés volver a esas épocas?
-No, lo que yo te digo es que la sociedad te empuja a vivir esta cantidad de años, más allá de la medicina chota, ahora no se pueden las cosas rápidas ni aún siendo un genio, ahora tenés que atravesar todas las etapas y cuando te querés dar cuenta recién a los 20 y pico estás ejerciendo tu profesión (si tenés suerte en este país de mierda) y de hay en adelante tenés que luchar bravo para afianzar tu lugarcito, hacerte conocido en tu oficio, y si lo tuyo es ciencia, arte o espectáculo, agarrate bien de la paciencia porque tenés para rato antes de ser verdaderamente “grande” si es que no permaneces toda la vida como un don nadie. A todo esto ya le tomaste el gustito y querés quedarte ahí e igual sabes que te faltan añazos para jubilarte y por supuesto retrasas esa instancia, no solo para no quedarte sin trabajo y por la próxima etapa que ya sabes como se viene, sino también por el maldito sueldo. En fin, se te pasan delante de los ojos así 50 o 60 años fácil. Los hijos te entretienen en el medio, te hacen olvidar y recordar del paso del tiempo. Siempre hay algo con que entretenerse, hasta que un día no lo hay más. Ser jubilado, con nietos más grande que 18 años es re choto, ya no hay nada. Ni los libros, ni nada, es pasar el tiempo, es esperar pelotudamente que vengan a buscarte cuando en realidad…
- ¿Cuándo en realidad que?
-Cuando en realidad es uno que tiene que decidir cuando se quiere ir para el otro mundo, Dios solamente te empuja, te hace dar cuenta que ya no da para más…

04 febrero, 2009

"Piezas de telarañas" - Big intro, small attitude

Tiemblo...como siempre en estas ocasiones tiemblo. Tengo un escalofrío en todo el cuerpo, no sé de donde proviene, estoy perfectamente abrigado. No tengo vaso de cerveza fría a mano, ni hielitos en ninguna parte de mi cuerpo. Las ventanas están cerradas, las persianas dentro de poco las bajaré (Están las puertas cerradas y las ventanas también, ¿no será que nuestra gente está muerta? ) no quiero que me espíen. ¿Qué es lo que me pasa? Nada, nada más que he de contar mi verdad, he de enfrentarme al espejo, decirme frente al espejo: “real”, apuntándome a mi mismo y luego decir “imagen reflejada de lo real” apuntando al espejo. Otra vez, practiquemos de vuelta, pero esta vez de otra manera: real (apunto a mi mismo), virtual (apunto afuera de mi mismo), real, virtual, virtual, real. Mmm, no sé si quedó claro al subconsciente el concepto, aunque me siento un poco mejor. De vuelta frente al espejo, pero en vez de ver su imagen, doblo la cabeza hacia abajo, me veo los brazos, apunto las manos hacia los hombros y repito: real; apunto hacia fuera virtual. Mmmm, esto es peligroso ¿eso significa que todo lo que no sea yo es virtual? Recuerdo lo que me dijo mi psicólogo: - Tratá de…menos, todo eso es virtual, pasa por un tamiz - Tamizado, harina, huevos, torta...mmm, de chocolate con dulce de leche, hace cuanto que no como. ¿Bueno, igual quedó claro? Practiquen todos en su casas… real (inhalo….) virtual (exhalo….), varias veces, van a ver como se sienten mejor en un par de minutos.
¿Yo? Yo he de contar mi historia, de como caí acá, de cómo me llevaron acá. ¡Que desperdicio, que inutilidad! Me podrían haber dejado que me desangre tranquilo en la bañera. Como mierda se me iba a ocurrir que ese vidente me iba a quemar y le iba a decir a todo el mundo lo que estaba planeando, evitando lo que estaba siendo mi único plan perfecto.
¿Yo? He de sobrevivir acá, pero no está tan mal, vivo anestesiado, como lo había afuera, pero esta vez con drogas efectivas, no con escapismos de cuarta. Se puede decir en ese sentido que he subido de nivel. Afuera ni un porrito conseguía, los olía por ahí gritaba a la nada “convida una seca, man”, pero el man se negaba a hacer pública su actividad y no venia y me quedaba sin seca, sin cara y por supuesto, igual de amargado.
Pero por supuesto soy un viejo, a quien le importan los viejos. Somos molestos e inútiles, no nos bancamos ni nosotros mismo y se supone que tenemos que aguantar, dejar que el tiempo pase y que Dios decida. Dios se puede ir a la puta que los parió.

02 febrero, 2009

De vuelta a la carga

Uy si, me colgué. Me re colgué lo re admito. Pero yo soy así. Hasta mi viejo y mi esposa me dicen: uy que pasa con tu blog, que patatín que patatán. Bueno, no importa la cuestión es que estoy de vuelta. Esta vez no los pienso aburrir con acuarelas que no se venden pero son bellísimas, por más que uds no lo sepan admitir (buh!). Esta vez va una onda más delirante por un ratito, gracias al baúl de los recuerdos. Traigoles aqui por el módico precio de quemarse los ojos frente al monitor unos minutos, un "novela", más bien diría yo una redacción loca que una vez escribí en capítulos y que todavía reflexiono para que mierda carajo la escribí, pero bueno, se las presento, bajo título de "Piezas de telarañas", el porque a mí me resulta divertida y más vale que se rían porque sino....P