03 noviembre, 2009

¿Porqué creer?

Creer significa anular la duda. Cuando uno cree, ya no duda, sino no sería creencia. Ese absoluto de la creencia es al cual me escapo. Yo dudo de todo, y por lo tanto no creo. Paradojicamente entonces creo en la duda. No creer no significa confiar en la mente racional y descartar toda posible evidencia o intuición de una realidad sutil no palpable y no descripta en libros de física, sino también dudar igualmente tanto como de la mente racional como de las supuestas evidencias como también de la intución. ¿Porque habría de confiar en mi intuición? También dudo de ella y es más, mi intuicón también se ha equivocado tantas veces como también se equivocó mi mente racional aferrada al positivismo y a las pruebas concretas y científicamente probadas. Si utilizo y quizás defiendo más mi mente racional es porque, más alla de bastantes errores, también me ha sido muy útil como herramienta y es en sí la que me ayuda en mi trabajo de investigador en física. Quizás peco de algo confiado con la mente racional, pero es díficil negarse a la estructura lógica. Digamos que siento que la mente racional me ha dado resultados concretos y útiles mientras que la irracionalidad, la intuición o las creencias comunes a varias personas o propias no tanto. Además no necesito creer en la mente racional, solo usarla a discreción si es que me es útil.
De las creencias comunes, por más que respete a los que creen, las veo llenas de falencias y falta de pruebas y resultados. Tengo varios conocidos que me hablan, por ejemplo, de la ley del Karma cuando yo por ejemplo no puedo admitir por ningún lado que ese vago medio loco que veo muchas veces cerca de la estación de constitución haya hecho tantas cagadas en otras vidas o en esta como para merecerse la vida que tiene. Y ese es solo un ejemplo, por no nombrar la innumerable lista de personas con enfermades (como el cancer!), problemas físicos congenitos o adquiridos (cegueras, sorderas, etc.) que si uno las conoce parecen perfectamente buenas personas, por lo menos lo suficiente como para dejar en rídiculo cualquier sistema de premios y castigos que provengan de la ley del karma (¿tan grave es lo que hicieron? ¿es ese el castigo? ¿no puede ser menos rudo? ¿no existe la compasión? ¿no prescriben las "penas" después de un tiempo de comportarse "bien"?). Y esto es solo por mencionar una de las creencias o religiones.
No quiero meterme a discutir las enseñanzas de Jesus, Moises o Mahoma, para no hacer quilombo y herir suceptibilidades, pero advierto que también me parecen llenas de terribles contradicciones.
Entonces como veo todas estas incoherencias desnudas a la luz de lo que observo, me es muy díficil embarcarme en cualquiera de ellas. Tampoco se me da por inventar mi propia creencia, salvo en la duda. De cualquier forma ¿porqué habría de creer en algo? Quizás sería bueno, no sé, como para tener la fortaleza de alguna creencia...
Ahora que lo pienso, lo dudo....