13 junio, 2010

Crónica de un futuro cercano

Estaba, confundida, shockeada, no entendía mucho lo que pasaba. Sintió brucamente que
le faltaba el aire y empezó a respirar brucamente, tuvo ganas de llorar y lloró, más que todo para sacarse un poco el susto. Estaba toda mojada pero alguien la agarró y la secó. Después se sintió más calma cuando la apoyaron en una superficie tibia donde podía escuchar el ritmo al cual había estado tanto tiempo acostumbrada. Ese lugar tenía un olorcito delicioso. Voces, voces que reconocía vagamente (eran diferentes a antes, un poco más fuertes y más agudas) le hablaron mucho, pronunciaron su nombre, Lucía, aunque ella no pudo responder. Muchos cambios habían acontecido en los últimos minutos, muchos impresionantes cambios pero al final al cabo no estaba tan mal. Es que, aunque todavía no lo sabía, después de nueve largos meses, había nacido.

Falta poco...